Sessions’ attack on survivors

On June 11, 2018, former Attorney General Sessions issued a sweeping decision in the asylum case of a domestic violence survivor known as Matter of A-B-. The woman at the center of the case, Ms. A.B., sought refuge in the United States after enduring over 15 years of severe abuse at the hands of her ex-husband.

The Board of Immigration Appeals – the appellate court with nationwide jurisdiction over immigration cases – had already found Ms. A.B. eligible for asylum. But Sessions chose to invoke a rarely used power and intervene in her case personally. His June decision reversed the Board’s grant of asylum to Ms. A.B. and overturned an important legal precedent that had affirmed the right of domestic violence survivors to seek protection in the United States.

The former Attorney General’s ruling in Ms. A.B.’s case marks a shameful attempt to return the United States to an era when our country did not recognize women’s rights as human rights, and women fleeing gender-based violence and persecution were wrongfully denied refugee protection.

To learn more about asylum protection and the significance of Sessions’ ruling, see the Center for Gender & Refugee Studies’ Matter of A-B- Information Sheet, available in both English and Spanish.

Ataque de Sessions a las sobrevivientes

El 11 de junio de 2018, el fiscal general Sessions emitió una aplastante decisión en el caso de asilo de una sobreviviente de violencia doméstica conocido como Asunto de A-B-. La mujer en el centro del caso, la Sra. A.B., buscó refugio en Estados Unidos después de soportar más de 15 años de abusos graves por parte de su exesposo.

La Junta de Apelaciones de Inmigración, la corte de apelación con jurisdicción nacional en casos de inmigración, ya había encontrado a la Sra. A.B. elegible para obtener asilo. Aún así, Sessions eligió intervenir personalmente en su caso, haciendo uso de un poder poco utilizado. Su decisión, emitida en junio de 2018, revirtió el asilo concedido por la Junta a la Sra. A.B. y anuló un importante precedente legal que había afirmado el derecho de las sobrevivientes de violencia doméstica a buscar protección en Estados Unidos.

La decisión del fiscal general en el caso de la Sra. A.B. marca un intento vergonzoso de regresar a Estados Unidos a una época en la que nuestro país no reconocía los derechos de las mujeres como derechos humanos y se les negaba protección a las mujeres que huían de la violencia y persecución por motivos de género.